Carta de DiPaz: Un Mes de Verificación del Cese Unilateral y Medidas de Desescalamiento

Bogotá, D.C., 24 de agosto de 2015

Señor
Juan Manuel Santos
Presidente de Colombia

Señor
Humberto de la Calle
Jefe negociador del Gobierno en la Habana

Señor
Sergio Jaramillo
Alto Comisionado de Paz

Señor
Frank Pearl
Comisionado para diálogos exploratorios con el ELN

Señor
Timoleón Jiménez
Comandante de las Farc – Ep

Señor
Luciano Marín
Jefe negociador de las Farc-Ep

Señor
Nicolás Rodriguez
Comandante del ELN

Referencia: A un mes de decretarse el cese unilateral por las FARC-EP y   de ordenarse el desescalamiento por parte del gobierno

Reciban un cordial saludo.

Cumplimos un mes (20 de julio a 20 de agosto) del cese al fugo declarado por las FARC-EP y del desescalamiento ordenado por el gobierno[1], en el que participamos con el Frente Amplio por la Paz, Constituyentes por la Paz, Red de Universidades por la Paz, Comunidades Construyendo por la Paz, CONPAZ, como veedores tras la invitación que nos hicieran públicamente, aporte que cuenta con conocimiento del Gobierno.

Han sido semanas en las que en medio de incertidumbres, damos fe, que sigue siendo imprescindible avanzar en la solución del conflicto armado cimentado en la paz y la justicia.

Un mes de esperanzas, en medio también de la fase exploratoria entre el gobierno y la guerrilla del ELN, la que hemos saludado también en nuestra comunicación del 6 de julio pasado, esperando que se habilite el inicio de esa mesa de conversaciones. Estamos a la expectativa de un anuncio que hará el comandante de esta guerrilla Nicolás Rodríguez en las próximas horas, según anunciaron los medios de información y saludamos, las expresiones optimistas, y discretas, del gobierno.

Cuando terminábamos de escribir esta carta, conocimos el reconocimiento de responsabilidad de las FARC- EP por el asesinato de Genaro García, líder de los consejo comunitarios del Pacífico, integrante de COMPA. En medio de nuestra voz de objeción y de rechazo a este daño irreparable a la vida, vemos con esperanza la decisión de esta guerrilla de asumir su responsabilidad frente a este lamentable y doloroso hecho. Su expresión la interpretamos en el centro de la aspiración de una paz como fruto de la justicia, que anima, de diversos modos también, a todas y todos los comprometidos de corazón con este proceso, incluidas las partes en confrontación.

Esta misma esperanza está en los múltiples aprendizajes durante éste mes de veeduría en las articulaciones de la sociedad civil en procura de la construcción de la paz.

Nos anima la fuerza del Evangelio que reconoce: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios… Y … Bienaventurados los que tienen hambre y sed de Justicia porque ellos serán saciados”[2]. La paz y la justicia son los deseos de Dios.

Expresamos nuestro gozo por el positivo balance de la verificación del cese unilateral decretado por la guerrilla de las FARC-EP y los avances en la disminución de las operaciones aéreas con bombardeos, y el cambio del lenguaje por el de la convivencia y la construcción de la paz. Son, como lo ha señalado el CERAC, los treinta días con menos violencia de los últimos cuarenta años de la historia de Colombia[3].

Parece que empezáramos a vivir con menos zozobra, en lo que a la confrontación armada se refiere. Por eso saludamos la decisión tomada por las FARC -EP de prolongar el cese unilateral y alentamos al gobierno a profundizar el desescalamiento dando el paso, además de cesar operaciones aéreas por completo y de contener operaciones terrestres. Alentamos al gobierno a profundizar el desescalamiento, respondiendo de manera recíproca las propuestas de las FARC-EP para lograr un cese bilateral del fuego y de las hostilidades.

Los cálculos sobre ventajas militares en esta fase del proceso de conversaciones, están dando paso a la distensión, preservando así la vida de mujeres, hombres, niñas y niños y de la naturaleza. Así, la muertes violenta de 1 civil,   de 5 guerrilleros, y de 2 soldados, aunque pocas durante este mes, reviste altísima gravedad vistas desde la ética de la vida, desde nuestra fe; esas muertes pudieron evitarse. Esa sangre como la de Abel, derramada por la violencia de Caín, sigue clamando al cielo.

Con la fuerza de nuestra fe cristiana, en la memoria de nuestros ancestros, en comunión con los feligreses de nuestras iglesias, con nuestras hermanas y hermanos de congregación y comunidades de fe acompañadas, elevamos de nuevo nuestro llamado clamoroso a pactar el cese bilateral al fuego que abra paso a un cese bilateral de hostilidades. Cuentan con nuestras oraciones, nuestros esfuerzos, nuestras energías para que los diálogos fluyan hacia ese fin.

En nuestra observación de este mes, junto con las organizaciones que nos empeñamos en esta veeduría, dimos también una mirada a la situación de las regiones y registramos con preocupación 8 actuaciones de estructuras armadas que se pueden denominar paramilitares o neoparamilitares, en las que asesinaron a 5 cinco personas, entre ellas 2 niños.

Queremos alertar sobre la presencia de éstas estructuras, porque pueden echar al traste los acuerdos que en la buena voluntad de las partes se firmen en la Habana o en los diálogos formales que se establezcan con el ELN.

En la memoria de nuestra sociedad está la muerte violenta de valiosas hermanas y hermanos comprometidas con sus ideas que creyeron en los acuerdos y participaron en la vida política siendo posteriormente asesinados. Si ésta amenaza no se conjura, tememos que los ciclos de violencia se seguirán repitiendo.

Reiteramos nuestro llamado al gobierno nacional y a la guerrilla del ELN a iniciar la fase formal de los diálogos para que la solución al conflicto armado sea integral.

Reiterando nuestro compromiso de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para avanzar en la obtención de la paz con justicia, conforme a la voluntad de Dios que desea que la justicia y paz se besen[4] en que las armas se conviertan en arados[5].

De ustedes atentamente,

Diálogo Intereclesial Por la Paz en Colombia -Dipaz

Signatarios:

Líderes y Lideresas Religiosos/as en Colombia

Hna Carolina Pardo, Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes de Rochester MN

Sister Valerie Usher Coordinadora de la Misión de las Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes de Rochester, MN, en Colombia

Hna Clara Ines Ordoñez T. Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes de Rochester, MN

Constanza Guzmán, miembro Baraj Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes

Gloria Gomez, Miembro Baraj Hermanas Franciscanas de Nuestra Señor de Lourdes

Soraya Jimenez, Coviajera Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes

Lucio Rodriguez, Coviajero Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes

Pastor Harold Arango, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación “ElConsolador” (Sogamoso)

Pastora Angélica Bernate, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastora de congregación “Vida Nueva” (Bogotá)

Pastor Nelson Celis, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación “San Pablo” (Bogotá)

Pastora Zulanlly Chaparro, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia

Pastor Martin González, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación “La Victoria” (Villavicencio)

Pastor Atahualpa Hernández, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Director de la Escuela Luterana de Teología

Pastor John Hernández, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación“Emaús” (Medellín)

Curtis Kline, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Coordinador del Programa Nacional de Derechos Humanos

Pastora Diana Londoño, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastora de congregación “Castillo Fuerte” (Bogotá)

Nubia Estela Chaparro Camargo, simpatizante IELCO

Pastor Sergio Talero, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación “El Divino Redentor” (Bucaramanga)

Pastor Jairo Suarez, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Coordinador del Ministerio Nacional Diaconía

Pastor Gustavo Torres, Obispo-Presidente de la Iglesia Evangélica Luterana de Colombia

Pastor Israel Martínez, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de Congregación “San Marcos” (Bucaramanga)

Jenny Neme, Directora Justapaz

Rev. Michael Joseph, Comisión de Paz de CEDECOL y Global Ministries

Pablo Moreno, Rector Universidad Bautista de Cali

Angélica Rincón Alonso, Justapaz, Iglesia Menonita

Lácides Hernández Alvarez, Presidente Confraternidad Carcelaria de Colombia.

Rev. Jairo Barriga, presbitero Iglesia Presbiteriana de la Costa Norte.

Ricardo Pinzón, Director Fundación Mencoldes

Andrés Alba, Iglesia Luterana de Colombia

P. Alberto Franco, CssR Secretario Ejecutivo Comisión Justicia y Paz

Hna Cecilia Naranjo, RsJ Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús

Hna Gloria Diaz, Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús

Hna Blanca Marina Rojas, Religosa Asuncionista

Idali Vallejo Rincón, Mujeres Ecuménicas

Hna Aminta Calderón, Religiosas de Santa Ana

Ines Calle Botero, Hermana del Sagrado Corazón

Hna Sara Manosalva Gomez, Religosas de Santa Ana

Hna Teresa Villalba Vargas, Hermana Claretiana

Elia Morales Lideresa comunitaria Bogotá

Hna. Amparo Serna, Superiora General de las Hermanas de San Juan Evangelista

Mónica Velazquez Vargas, Asociación Pacto Colombia, Grupo Ecuménico de Mujeres Constructoras de Paz

Hna Blanca Marina Rojas

Elizabeth Caicedo Corral, Lideresa comunitaria Cali

P. Carlos Guevara Rodríguez, Iglesia Episcopal, Comunión Anglicana

Leopoldina Mendoza Torres, Comunidades Eclesiales de Base, Colombia

Abilio Peña, Comisión Justicia y Paz

Lideres y Lideresas Ecuménicos Internacionales

Rev. Dr. Vitalino Similox Salazar, Secretario General Concejo Ecuménico Cristiano de Guatemala

Harold Segura, Director de Relaciones Eclesiásticas para America Latina, World Vision

María Luisa Rosal, Secretaria Ejecutiva School of the Americas Watch, Washington

Pablo Ruiz, Equipo Latinoamericano de School of the Americas Watch

Raimy Ramirez Jimenez, Miembro Iglesia Presbiteriana de Venezuela

Rev. Gloria Ulloa, Pastora Presbiteriana y Secretaria Regional AL del Consejo Mundial de Iglesias -CMI

Rev.Milton Mejía, Secretario General Consejo Latinoamericano de Iglesias -CLAIRev.

Felipe Adolf, Consejo Latinoamericano de Igleias -CLAI

Rev. Christopher Ferguson, Secretario General de la Comunión Mundial de IglesiasReformadas (CMIR)

César García, Secretario General Congreso Mundial Menonita

Marcelo Leites. Secretario Ejecutivo Regional – FUMEC ALC

Dianet martinez – MEC CUBA- FUMEC ALC

Johana Nuñez / Edith Muñoz – MEC COLOMBIA-FUMEC ALC

Eli Marín – MEC Por la Equidad-FUMEC ALC

Óscar Reicher / MEC Chile-FUMEC ALC

Ely Orrego – MEC Chile-FUMEC ALC

Kathia Alva – MEC Perú -FUMEC ALC

Edoarda Scherer -MEC Brasil- FUMEC ALC

Rev. Maake Masango, Iglesia Presbiteriana South Africa

Sandra Milena Rincon Vidal, Coordinadora de Proyecto Colombia, Equipos Cristianos de Acción para la Paz / Christian Peacemaker Teams

P. Joseph Rozansky, Oficina de Justicia y Paz y Reverencia con la Creación OFM, Roma

P. Dario Bossi – Misionero Comboniano – Brasil, Red Internacional de Iglesias y Minería

P. Fracoios Houtart, Profesor en el Instituto de Altos Estudios Nacionales (I.A.E.N.), Ecuador, Bélgica

Red Europea de Comités Oscar Romero

Roland Fernandes, Secretario General Adjunto, Global Ministries of the United Methodist Church

Presb. Darli Alves de Souza, Secretário Regional para o Brasil Conselho Latino-Americano de Igrejas, CLAI

Luis Ma. Alman Bornes, Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires – Argentina, Grupo Belga ‘ Solidario con Guatemala’

Chris Weisser, Integrante de la Iglesia Luterana, Alemania

Emilie Smith, Copresidenta de Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, Canadá

P. Juan Cejudo Caldelas, Redes Cristianas, Cadiz España

P. Tonio Dell’Olio, Pro Civitate Christiana y Libera International, Italia

Jairo Mejía Vaca, Ecuador, miembro de la fraternidad Secular de Carlos de Foucauld, responsable de la Fundación “PROAÑOS” en Colombia

Conrado Sanjur, Coordinadora Popular de Derechos Humanos de Panamá, COPODEHUPA.Sacerdote diocesano de la Iglesia Católica

María Elena Sanabria: Articulación Nacional de Comunidades Eclesiales de Base de El Salvador

José Salvador Gómez: Fundación Hermano Mercedes Ruiz, El Salvador

Ana Guadalupe Pérez: Asociación Salvadoreña Para el Desarrollo Juvenil: Acción y Vida. El Salvador

Armando Márquez Ocho: Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con América Latina, SICSAL

Miguel Zepeda Santos: Red Juvenil de la Libertad, El Salvador

Leonardo Astudillo, Presidente de la Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Emperatriz Montalvo, Directora Ejecutiva Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Nidia Arrobo Rodas, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Patricio Del Salto, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

P. Gabriel Barriga, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Magdalena Pupiales, Secretaria Ejecutiva del Centro de Formación de Misioneras Indígenas del Ecuador

Rev. Daylíns Rufín Pardo – Pastora en la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba

Rev. Luis Carlos Marrero Chasbar – Pastor en la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba y Teólogo del Centro Oscar A. Romero

Gabriel Coderch Diaz, Director Centro Oscar Arnulfo Romero, Cuba

Mareelen Diaz Tenorio Vicedirectora Técnica Centro Oscar Arnulfo Romero, Cuba

Irma Bernal Collazo Vicedirectora Económica Centro Oscar Arnulfo Romero, Cuba

Canterac Troya, Coordinación Red Regional agua, desarrollo y democracia (REDAD) Piura, Peru

Yves Carrier, Teólogo Québec, Canadá

José Frías, Comité Oscar Romero – Sicsal, Chile

Claudia Huircan Equipo de Jupic-Misioneros Claretianos de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay

César Correa Valenzuela, Coordinador Oficina de Justicia y Paz e Integridad de la Creación

Sociedad Misionera de San Columbano, Chile.

Gerardo Dure: Comité Oscar Romero de Argentina

Gustavo Zarza: Corriente Nacional Emancipación Sur, Argentina

Cora Grevisse: Frente Popular Moreno, Argentina

Osvaldo Acosta. Equipo de Comunicación Popular Presencia y Memoria, Argentina

Céline Clavel, Coordinadora para América Latina y el Caribe de Pax Christi Internacional, Bruselas, Bélgica

Yves Carrier, Teologo Québec, Canada

Fernando Bermúdez López, Comunidades Cristianas de Base de Molina de Segura en España

Carmen García Soage, Comunidades Cristianas de Base de Molina de Segura en España

Asunción García Gomariz, Comunidades Cristianas de Base de Molina de Segura en España

María Dolores Atienza, Comunidades Cristianas de Base de Molina de Segura en España

Hnas. de la Misericordia de las Américas, de Latinoamérica y Caribe

Equipo de Pastoral Social de la diócesis del Alto Valle RioNegro, Argentina

Maricarmen Montes, Consejo Directivo Sicsal global

Leticia Gutiérrez, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Hildelisa Preciado, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Gabriela Hernández, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Carmen Mendoza,Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Dalia Ruiz, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Leticia Rentería, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Alfonso Anaya, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Norberto Pérez, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Juan Ramos,Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Lourdes del Villar, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Angeles González, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Marisa Rodríguez, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Graciela Tapia, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Leonor Aída Concha, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Rosa Barranco, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Bertha Vallejo, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Elizabeth Alejandre, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

[1]                https://www.mesadeconversaciones.com.co/comunicados/comunicado-conjunto-55-la-habana-12-de-julio-de-2015

[2]                Pasaje bíblico en Mateo 5:9 y 10

[3]                http://productos.cerac.org.co/wp-content/uploads/2015/08/MonitoreoMensuallDeMedidasDesescalamientoDelConflicto_Reporte.pdf

[4]                En la Biblia,   Salmo 85:10

[5]                En la Biblia, libro de Isaías 2:4

One Month of Ceasefire Verification: DiPaz Open Letter

August 24, 2015
Bogotá, Colombia

Juan Manuel Santos
President of Colombia

Humberto de la Calle
Head Colombian Negotiator in Havana

Sergio Jaramillo
Colombian High Commissioner for Peace

Frank Pearl
Commissioner for Exploratory Dialogues with the National Liberation Army – ELN

Timoleón Jiménez
Commander of the Revolutionary Armed Forces of Colombia – FARC-EP

Luciano Marín
Head Negotiator of the Revolutionary Armed Forces of Colombia – FARC-EP

Nicolás Rodriguez
Commander of the National Liberation Army – ELN

Regarding: One month of the FARC-EP’s declaration of a unilateral ceasefire and the Colombian government’s order to de-escalate the armed conflict.

Greetings,

We have completed a month (July 20 to August 20) since the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC-EP) declared a unilateral ceasefire and since the Colombian government ordered a de-escalation of the armed conflict.[1] During this time we, along with the Frente Amplio por la Paz, Constituyentes por la Paz, Red de Universidades por la Paz and Comunidades Construyendo por la Paz (CONPAZ) have verified these commitments after having been publicly invited to do so by the FARC-EP with the knowledge of the Colombian government.

During these four weeks, in the midst of uncertainty, we can state that it is still essential to work towards a solution based on peace and justice to this armed conflict.

It has been a month of hope for the exploratory talks between the Colombian government and the National Liberation Army (ELN) that we greeted in our July 6 letter expressing our hope that these negotiations will soon begin. We await an announcement from ELN commander Nicolás Rodríguez – according to media reports only hours away – and we are encouraged by discreet, yet optimistic, overtones from the Colombian government.

As we finished writing this letter we heard of the FARC-EP’s acknowledgement of their responsibility in assassinating Genaro García, a community leader from the Community Councils of the Pacific (COMPA). Even as we raise our voice to decry this irreparable damage and loss of life we see hope in the fact that that the FARC-EP guerrilla group has accepted their responsibility for this regrettable and painful act. We interpret their acceptance of responsibility as being at the core of hoping for peace with justice. We believe such hope to be present in all who are committed to this peace process, including both parties to the armed conflict.

We also find this same hope in the many lessons learned during this month of verifying the ceasefire and de-escalation in coalition with other civil society organizations who seek to build peace.

We are encouraged by the strength of the gospel that states: “Blessed are the peacemakers, for they will be called children of God[2]…” and “Blessed are those who hunger and thirst for righteousness, for they will be filled.[3]” God desires peace and justice.

We are joyful to be able to present a positive verification report. Both the FARC-EP and the Colombian Armed Forces largely complied with their commitments and moved from bellicose language to that of co-existence and peacebuilding. This has been, as the Conflict Analysis Resource Center – CERAC has already stated, the least violent month of the past forty years of armed conflict in Colombia.[4]

It seems we have started to live with less anxiety in relation to the armed conflict. For this reason we appreciate the FARC-EP’s decision to extend their unilateral ceasefire and we urge the Colombian government to extend their de-escalation beyond not carrying out aerial bombardments to also include restricting land-based operations. In other words, we encourage the Colombian government to deepen the de-escalation and reciprocate the FARC-EP’s proposals towards a bilateral ceasefire and bilateral cessation of hostilities.

Maximizing military gains seems to be giving way to a decreasing hostility that saves lives of women, men, girls and boys as well as saving nature from the ravages of war. Thus, one civilian’s, five guerrillas’ and two soldiers´ deaths, though few in comparison to previous months, are extremely grievous seen from the perspective of our faith, of an ethics of life. These deaths could have been avoided. Their blood, just as that of Abel, shed by Cain, calls out to heaven.

With the strength of our Christian faith, in memory our ancestors, in communion with the faithful of our churches and with our sisters and brothers from congregations and communities of faith, we lift up our cry calling for a bilateral ceasefire leading to a bilateral cessation of hostilities. You can count on our prayers, our effort and our energy for the dialogues to flow towards that goal.

In our observation during this month, along with other organizations that joined in the verification, we looked to the different regions and communities of Colombia and noted with concern eight events carried out by armed groups – paramilitaries or neoparamilitaries – that killed five people, including two children.

We want to draw attention to the presence of these paramilitary armed groups as they could destroy the agreements reached through the goodwill of the two sides in Havana or the dialogues with the ELN.

Our society still remembers the violent deaths of dear sisters and brothers, committed to their ideals, who believed in previous peace agreements and participated in political activities only to be assassinated. If this paramilitary threat is not handled we fear that the cycle of violence could simply continue.

We reiterate our call to the Colombian government and the ELN guerrilla to start official dialogues so that the end of the armed conflict might be whole.

We restate our commitment to do all that is possible to achieve peace with justice, according to the will of God who desires that righteousness and peace kiss[5] and that swords be beaten into plowshares [6].

Cordially yours,

Interchurch Dialog for Peace – DiPaz

Individual Signees:

Religious Leaders in Colombia

Hna Carolina Pardo, Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes de Rochester MN

Sister Valerie Usher Coordinadora de la Misión de las Hermanas Franciscana de Nuestra Señora de Lourdes de Rochester, MN, en Colombia

Hna Clara Ines Ordoñez T. Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes de Rochester, MN

Constanza Guzmán, miembro Baraj Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes

Gloria Gomez, Miembro Baraj Hermanas Franciscanas de Nuestra Señor de Lourdes

Soraya Jimenez, Coviajera Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes

Lucio Rodriguez, Coviajero Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora de Lourdes

Pastor Harold Arango, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación “ElConsolador” (Sogamoso)

Pastora Angélica Bernate, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastora de congregación “Vida Nueva” (Bogotá)

Pastor Nelson Celis, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación “San Pablo” (Bogotá)

Pastora Zulanlly Chaparro, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia

Pastor Martin González, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación “La Victoria” (Villavicencio)

Pastor Atahualpa Hernández, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Director de la Escuela Luterana de Teología

Pastor John Hernández, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación“Emaús” (Medellín)

Curtis Kline, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Coordinador del Programa Nacional de Derechos Humanos

Pastora Diana Londoño, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastora de congregación “Castillo Fuerte” (Bogotá)

Nubia Estela Chaparro Camargo, simpatizante IELCO

Pastor Sergio Talero, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de congregación “El Divino Redentor” (Bucaramanga)

Pastor Jairo Suarez, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Coordinador del Ministerio Nacional Diaconía

Pastor Gustavo Torres, Obispo-Presidente de la Iglesia Evangélica Luterana de Colombia

Pastor Israel Martínez, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, Pastor de Congregación “San Marcos” (Bucaramanga)

Jenny Neme, Directora Justapaz

Rev. Michael Joseph, Comisión de Paz de CEDECOL y Global Ministries

Pablo Moreno, Rector Universidad Bautista de Cali

Angélica Rincón Alonso, Justapaz, Iglesia Menonita

Lácides Hernández Alvarez, Presidente Confraternidad Carcelaria de Colombia.

Rev. Jairo Barriga, presbitero Iglesia Presbiteriana de la Costa Norte.

Ricardo Pinzón, Director Fundación Mencoldes

Andrés Alba, Iglesia Luterana de Colombia

P. Alberto Franco, CssR Secretario Ejecutivo Comisión Justicia y Paz

Hna Cecilia Naranjo, RsJ Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús

Hna Gloria Diaz, Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús

Hna Blanca Marina Rojas, Religosa Asuncionista

Idali Vallejo Rincón, Mujeres Ecuménicas

Hna Aminta Calderón, Religiosas de Santa Ana

Ines Calle Botero, Hermana del Sagrado Corazón

Hna Sara Manosalva Gomez, Religosas de Santa Ana

Hna Teresa Villalba Vargas, Hermana Claretiana

Elia Morales Lideresa comunitaria Bogotá

Hna. Amparo Serna, Superiora General de las Hermanas de San Juan Evangelista

Mónica Velazquez Vargas, Asociación Pacto Colombia, Grupo Ecuménico de Mujeres Constructoras de Paz

Hna Blanca Marina Rojas

Elizabeth Caicedo Corral, Lideresa comunitaria Cali

P. Carlos Guevara Rodríguez, Iglesia Episcopal, Comunión Anglicana

Leopoldina Mendoza Torres, Comunidades Eclesiales de Base, Colombia

Abilio Peña, Comisión Justicia y Paz

International Religious Leaders

Rev. Dr. Vitalino Similox Salazar, Secretario General Concejo Ecuménico Cristiano de Guatemala

Harold Segura, Director de Relaciones Eclesiásticas para America Latina, World Vision

María Luisa Rosal, Secretaria Ejecutiva School of the Americas Watch, Washington

Pablo Ruiz, Equipo Latinoamericano de School of the Americas Watch

Raimy Ramirez Jimenez, Miembro Iglesia Presbiteriana de Venezuela

Rev. Gloria Ulloa, Pastora Presbiteriana y Secretaria Regional AL del Consejo Mundial de Iglesias -CMI

Rev.Milton Mejía, Secretario General Consejo Latinoamericano de Iglesias -CLAIRev.

Felipe Adolf, Consejo Latinoamericano de Igleias -CLAI

Rev. Christopher Ferguson, Secretario General de la Comunión Mundial de IglesiasReformadas (CMIR)

César García, Secretario General Congreso Mundial Menonita

Marcelo Leites. Secretario Ejecutivo Regional – FUMEC ALC

Dianet martinez – MEC CUBA- FUMEC ALC

Johana Nuñez / Edith Muñoz – MEC COLOMBIA-FUMEC ALC

Eli Marín – MEC Por la Equidad-FUMEC ALC

Óscar Reicher / MEC Chile-FUMEC ALC

Ely Orrego – MEC Chile-FUMEC ALC

Kathia Alva – MEC Perú -FUMEC ALC

Edoarda Scherer -MEC Brasil- FUMEC ALC

Rev. Maake Masango, Iglesia Presbiteriana South Africa

Sandra Milena Rincon Vidal, Coordinadora de Proyecto Colombia, Equipos Cristianos de Acción para la Paz / Christian Peacemaker Teams

P. Joseph Rozansky, Oficina de Justicia y Paz y Reverencia con la Creación OFM, Roma

P. Dario Bossi – Misionero Comboniano – Brasil, Red Internacional de Iglesias y Minería

P. Fracoios Houtart, Profesor en el Instituto de Altos Estudios Nacionales (I.A.E.N.), Ecuador, Bélgica

Red Europea de Comités Oscar Romero

Roland Fernandes, Secretario General Adjunto, Global Ministries of the United Methodist Church

Presb. Darli Alves de Souza, Secretário Regional para o Brasil Conselho Latino-Americano de Igrejas, CLAI

Luis Ma. Alman Bornes, Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires – Argentina, Grupo Belga ‘ Solidario con Guatemala’

Chris Weisser, Integrante de la Iglesia Luterana, Alemania

Emilie Smith, Copresidenta de Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, Canadá

P. Juan Cejudo Caldelas, Redes Cristianas, Cadiz España

P. Tonio Dell’Olio, Pro Civitate Christiana y Libera International, Italia

Jairo Mejía Vaca, Ecuador, miembro de la fraternidad Secular de Carlos de Foucauld, responsable de la Fundación “PROAÑOS” en Colombia

Conrado Sanjur, Coordinadora Popular de Derechos Humanos de Panamá, COPODEHUPA.Sacerdote diocesano de la Iglesia Católica

María Elena Sanabria: Articulación Nacional de Comunidades Eclesiales de Base de El Salvador

José Salvador Gómez: Fundación Hermano Mercedes Ruiz, El Salvador

Ana Guadalupe Pérez: Asociación Salvadoreña Para el Desarrollo Juvenil: Acción y Vida. El Salvador

Armando Márquez Ocho: Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con América Latina, SICSAL

Miguel Zepeda Santos: Red Juvenil de la Libertad, El Salvador

Leonardo Astudillo, Presidente de la Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Emperatriz Montalvo, Directora Ejecutiva Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Nidia Arrobo Rodas, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Patricio Del Salto, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

P. Gabriel Barriga, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Magdalena Pupiales, Secretaria Ejecutiva del Centro de Formación de Misioneras Indígenas del Ecuador

Rev. Daylíns Rufín Pardo – Pastora en la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba

Rev. Luis Carlos Marrero Chasbar – Pastor en la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba y Teólogo del Centro Oscar A. Romero

Gabriel Coderch Diaz, Director Centro Oscar Arnulfo Romero, Cuba

Mareelen Diaz Tenorio Vicedirectora Técnica Centro Oscar Arnulfo Romero, Cuba

Irma Bernal Collazo Vicedirectora Económica Centro Oscar Arnulfo Romero, Cuba

Canterac Troya, Coordinación Red Regional agua, desarrollo y democracia (REDAD) Piura, Peru

Yves Carrier, Teólogo Québec, Canadá

José Frías, Comité Oscar Romero – Sicsal, Chile

Claudia Huircan Equipo de Jupic-Misioneros Claretianos de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay

César Correa Valenzuela, Coordinador Oficina de Justicia y Paz e Integridad de la Creación

Sociedad Misionera de San Columbano, Chile.

Gerardo Dure: Comité Oscar Romero de Argentina

Gustavo Zarza: Corriente Nacional Emancipación Sur, Argentina

Cora Grevisse: Frente Popular Moreno, Argentina

Osvaldo Acosta. Equipo de Comunicación Popular Presencia y Memoria, Argentina

Céline Clavel, Coordinadora para América Latina y el Caribe de Pax Christi Internacional, Bruselas, Bélgica

Yves Carrier, Teologo Québec, Canada

Fernando Bermúdez López, Comunidades Cristianas de Base de Molina de Segura en España

Carmen García Soage, Comunidades Cristianas de Base de Molina de Segura en España

Asunción García Gomariz, Comunidades Cristianas de Base de Molina de Segura en España

María Dolores Atienza, Comunidades Cristianas de Base de Molina de Segura en España

Hnas. de la Misericordia de las Américas, de Latinoamérica y Caribe

Equipo de Pastoral Social de la diócesis del Alto Valle RioNegro, Argentina

Maricarmen Montes, Consejo Directivo Sicsal global

Leticia Gutiérrez, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Hildelisa Preciado, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Gabriela Hernández, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Carmen Mendoza,Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Dalia Ruiz, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Leticia Rentería, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Alfonso Anaya, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Norberto Pérez, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Juan Ramos,Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Lourdes del Villar, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Angeles González, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Marisa Rodríguez, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Graciela Tapia, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Leonor Aída Concha, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Rosa Barranco, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Bertha Vallejo, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

Elizabeth Alejandre, Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero, México

[1] https://www.mesadeconversaciones.com.co/comunicados/comunicado-conjunto-55-la-habana-12-de-julio-de-2015

[2] Matthew 5:9, NRSV.

[3] Matthew 5:7, NRSV.

[4] http://productos.cerac.org.co/wp-content/uploads/2015/08/MonitoreoMensuallDeMedidasDesescalamientoDelConflicto_Reporte.pdf

[5] Psalm 85:10, NRSV.

[6] Isaiah 2:4, NRSV.

Iglesias En Plural Desafiadas Por La Paz En Colombia

Abilio Peña

6 Ago 2015
Foto: Kavilando

*Publicado originalmente en http://www.contagioradio.com

En distintos  momentos de la historia de Colombia,   las  iglesias, en plural,  han asumido un compromiso directo por la paz de nuestro país, mas siempre los gobiernos  y aún hasta las  mismas insurgencias habían interlocutado predominantemente con la Iglesia Católica o solicitado su exclusiva mediación.

En esta oportunidad  se ha sucedido un  cambio significativo. El protagonismo crecientes de  otras iglesias,  además de la católica, ha hecho que se conviertan en interlocutor necesario de las partes en diálogo y en motor importante de movilización social inspirada desde la fe.

La palabra de las iglesias  a resonado con fuerza en sus coopartes internacionales particularmente en el llamado que han dirigido  al gobierno, a la guerrilla de las Farc-Ep, a pactar un cese bilateral  al fuego  que detenga el desangre  de la población civil,  de soldados, de  guerrilleros y las afectaciones ambientales  que como se demostró en el cese de mas de cinco meses respetado por la insurgencia, evitó tantas muertes y daños innecesarias.  Así mismo llama al gobierno de Colombia y a la Guerrilla del Eln a iniciar los diálogos formales, pues sin las demás insurgencias los acuerdos de paz no serían completos.

En este movimiento creciente de los creyentes abogando por la paz, varias acciones significativas han sucedido, 150 miembros   de iglesias motivados por el Diálogo Eclesial por la Paz en Colombia -Dipaz- incluída la católica,   hicieron hincapié a las partes  en las vidas humanas preservadas en la decisión  tomada por las Farc de un cese unilateral de cinco meses y llamó con vehemencia  a pactar un cese bilateral al fuego que evite  mayores  daños irreparables.

También   la articulación  “Comunidades Basadas en la Fe (Religiones, Espiritualidades y Organizaciones Sociales de Fe)”, convocaron a una vigilia en la plaza de Bolivar con un llamamiento similar  y un significativo número de congregaciones, iglesias, líderes eclesiales llamaron también públicamente   “a parar la Guerra y a pactar un cese Bilateral al Fuego”

Por su parte  114 religiosas de la comunidad Franciscana de nuestra señora de Lourdes de Rochester Minessota, en Estados Unidos,  dirigieron carta al gobierno de Colombia y a la Guerrilla de las Farc-EP alentando  también  a que se pacte el cese  bilateral al fuego,  reconociendo los avances en  los diálogos y recordando que  los acuerdos deben estar inspirados por la justicia, para evitar que se repitan los ciclos de violencia que han desangrado a Colombia. Con claridad profética menifestaron que “Todas las vidas  son sagradas como lo ha recordado el Papa Francisco en su reciente Enciclica Laudato Si. La de la población civil,  la  de la naturaleza, la de  los soldados y policías y  la de los guerrilleros.  El gobierno debe cambiar su posición de negarse a un acuerdo entre las dos partes por un cese al fuego  en pro de la vida y de la mayor legitimidad de los diálogos que se vienen adelantando.    Llamamos  con la fuerza del Evangelio, en  presencia San Francisco de Asís, de Santa Clara, todos constructores de paz,   a desescalar la confrontación y a pactar un cese bilateral al fuego”.

Entre las firmantes de la carta se encuentra la hermana  Joan Brown recientemente premiada por el gobierno de los Estados Unidos como una de las doce personas que,  inspiradas en la fe,  han protegido a las comunidades y al medio ambiente, de los efectos del cambio climático. Esa fuerza moral en la sociedad estadounidense se compromete con la construcción de la paz con justicia en nuestro país y da fuerza a esa corriente de plurales confesiones que genera opinión e inciden en favor del proceso.

Es especialmente significativo, entonces, que de un lado las Farc-Ep hayan invitado a las iglesias a ser veedoras del cese al fuego unilateral por ellos decretado, que haya manifestado su deseo de reunirse con el papa Francisco en su visita de septiembre a Cuba y que el gobierno haya respondido positivamente la carta de los líderes religiosos mundiales.  Esperamos que las iglesias en plural  y  las organizaciones eclesiales no sean inferiores a la importante responsabilidad histórica que se les ha puesto en las manos.

Carta de 150 Líderes Religiosos Urge Un Cese Bilateral Al Fuego En Colombia

Bogotá 6 de julio de 2015

Señor Juan Manuel Santos

Presidente de Colombia

Señor Humberto de la Calle Jefe

negociador del Gobierno en la Habana

Señor Timoleón Jiménez

Comandante de las Farc – Ep

Señor Luciano Marín Jefe

negociador de las Farc-Ep

Urge un cese bilateral al fuego en Colombia.

“Hoy pensando en el bien común, necesitamos imperiosamente que la política y la economía en diálogo se coloquen decididamente al servicio de la vida, especialmente de la vida humana” (Papa Francisco, Laudato Si, parágrafo 189)

“Los acuerdos de paz son a menudo precarios, provisionales e inadecuados. Los lugares donde se declara la paz aún pueden estar llenos de odio. Reparar el daño de la guerra y la violencia puede llevar más tiempo que el conflicto que lo causó. Pero lo que hay de paz a lo largo del camino, aunque sea imperfecta, es una promesa de las grandes cosas que nos esperan” (Llamamiento Ecuménico a una Paz Justa, 15, Consejo Mundial de Iglesias. 2011).

Ante todo queremos manifestar nuestra solidaridad y acompañar al pueblo de Colombia que clama desde hace muchos años por una paz como fruto de la justicia, de modo que se favorezca la vida de todas y todos, especialmente la de las mujeres y hombres mas pobres del país, quienes han sido las personas más afectadas por la confrontación armada que completó ya 52 años en ese querido y martirizado país.

Vemos con alegría y esperanza los avances alcanzados en los diálogos que el gobierno y la guerrilla de las Farc-Ep adelantan en La Habana Cuba, en los temas de desarrollo agrario integral, participación política y en el de la solución al problema de las drogas. Así mismo vemos como un avance hacia el desescalamiento de la confrontación el acuerdo sobre descontaminación de artefactos y desminado, el acuerdo alcanzado de una Comisión de la Verdad y el informe publicado de la Comisión Histórica del Conflicto.

No podemos dejar de expresar nuestro dolor de humanidad, de cristianas y cristianos ante las muertes que se siguen sucediendo en Colombia, que se habrían podido evitar con un acuerdo de un cese bilateral al fuego. Todas las vidas son sagradas como lo ha recordado el Papa Francisco en su reciente Enciclica Laudato Si: La de la población civil, la de la naturaleza, la de los soldados y policías y la de los guerrilleros. El gobierno debe cambiar su posición de negarse a un acuerdo entre las dos parte para el cese al fuego en pro de la vida y en pro de mayor legitimidad de los diálogos que se vienen adelantando y las Farc de volver a su voluntad y decisión de mantenerse en el cese al fuego. Llamamos con la fuerza del Evangelio, a desescalar la confrontación y a pactar un cese bilateral al fuego como un compromiso de ambas partes.

Como han dicho las organizaciones de la sociedad colombiana, las partes deben preferir la vida de las mujeres y los hombres de Colombia antes que los cálculos políticos que los acercan a sectores que centran su quehacer en la promoción de la guerra. Hemos conocido investigaciones que señalan que el cese unilateral de las Farc-Ep bajó en un 85% la intensidad de la guerra, se calcula que se evitaron un 73% de las muertes de civiles y un 64 % de miembros de la Fuerza Pública. Salvar vidas justifica deponer los cálculos políticos y parar la guerra. No hay nada mas sagrado que la vida. Los cuerpos de las mujeres, de los hombres, la vida de toda su creación son los lugares donde Dios habita, como dice San Pablo en la Biblia.

Nos unimos y apoyamos el llamado que hicieron semanas atrás los gobiernos de Cuba y Noruega, en su calidad de Garantes de la Mesa de Conversaciones a que se pacte el cese bilateral al fuego y a las hostilidades, como también a preservar los acuerdos hasta ahora alcanzados y a avanzar en la discusión de los temas que aún están pendientes de la agenda. Expresamos nuestro beneplácito con la disposición expresada por el gobierno de pactar un cese bilateral antes del acuerdo final y con la decisión de las Farc-EP anunciada el 8 de julio de iniciar un cese unilateral a partir del 20 de julio y por un mes, como un paso importante hacia un acuerdo que involucre a las dos partes. Llamamos al gobierno a responder en consecuencia, desescalando la confrontación, en lo que le corresponde y a las Farc-EP a mantener el cese unilateral de manera indefinida que facilitaría un cese bilateral.

Con la esperanza que ustedes sigan avanzando en este camino de dialogo esperamos que inicien los diálogos formales con el Eln para que el proceso de paz sea completo hasta lograr un acuerdo de paz, que “aunque sea imperfecta, es una promesa de las grandes cosas que nos esperan”.

Firmas de representantes de iglesias y organizaciones eclesiales en Colombia:

Dr. Jenny Neme, Directora de JUSTAPAZ

Rev. Diego Higuita, Secretario General de la Iglesia Presbiteriana de Colombia

Dr. Tomas Orjuela, Presidente Iglesia Menonita en Colombia

Padre Alberto Franco, Director de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz Revda.

Adelaida Jiménez, Directora Programa de Teología de la Universidad Reformada-CUR

Dr. Ricardo Pinzón, Director de MENCOLDES

Rev. Milton Mejía, Coordinador Programa FEES del CLAI

Abilio Peña, Líder de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz

Dr. Pablo Moreno, Rector de la Universidad Bautista de Cali

Rev. Jairo Suarez, Coordinador de Programa de Diaconía de la IELCO

Pastora Isdalia Ortega, Iglesia Menonita de Colombia, Miembro de la Junta Directiva del CLAI

Rev. Jairo Barriga, Secretario Ejecutivo del Presbiterio de la Costa de la IPC

Curtis Kline, Coordinador Programa de Derechos Humanos de la IELCO

Pastor Jhon Martínez, Representante en Colombia del Foro Pentecostal Latinoamericano

Pedro Acosta, Comisión de Paz de CEDECOL.

Miguel Joseph, Comisión de Paz de CEDECOL.

Pastor Javier Gómez, Presidente FIPEC (Federación de Iglesias del Pacto en Colombia)

Pastor Alexis Jiménez, Pastor de la Iglesia “Dios, la esperanza”. Iglesia de NNA Pacto Ciudad Bolívar.

Pastora María Eugenia Villamil, Pastora de la Iglesia “Dios, la esperanza”. Iglesia de NNA Pacto Ciudad Bolívar.

Dr. Gloria Valverde, Coordinadora Programa DH Pacto Colombia

Dr. Mónica Velásquez, Coordinadora Programa DH Pacto y Proyecto “Mujeres creando condiciones para la Reconciliación en Colombia” GemPaz

Pedro Stucky, Pastor Iglesia Menonita de Teusaquillo, en Bogotá Norma Ines Bernal, Hermanas Auxiliadoras del Purgatorio

Pablo Stucky, Director de la Coordinación Eclesial de Acción Psicospcial CEAS

John Santiago Espitia Fajardo, Profesor Universitario y Pastor Iglesia Hermandad en Cristo de Colombia

Francisco Mosquera, Director del Centro Bíblico Teológico de Cali

Amparo Beltran, Cepalc, Sicsal, Colombia.

Rev. Lácides Hernández Álvarez Presidente Confraternidad Carcelaria de Colombia

Leonel Narváez Gómez – Presidente , Fundación para la Reconciliación

Pastor Edgar Castaño Díaz, Presidente de CEDECOL y Presidente SBC

Alba Luz Arrieta Cabrales (Programa Alternativas a la Violencia PAVColombia)

Firmas de representantes de iglesias y organizaciones ecuménicas internacionales

John Nduna, Secretario General de ACT.

Georges Lemopoulos, Secretario General en funciones, Consejo Mundial de Iglesias-CMI Rev,

Chris Ferguson, Secretario General de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas-CMIR.

Rev. Martin Junge, Secretario General, Federación Luterana Mundial.

César García, Secretario General Congreso Mundial Menonita

Rev. Felipe Adolf Presidente del Consejo Latinoamericano de Iglesias-CLAI

Rev. Carlos Tamez, Coordinador General a. i. del Consejo Latinoamericano de Iglesias-CLAI Rev.

Dr. Darío Barolin, Secretario Ejecutivo de la Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina-AIPRAL.

Revda. Gloria Ulloa, Presidenta del Consejo Mundial de Iglesias para América Latina y el Caribe Rev.

Angel L. Rivera Agosto, Ejecutivo para América Latina y el Caribe Ministerios Globales Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) e Iglesia Unida de Cristo en los EEUU

Rev. Valdir Xavier de França, Coordinador de Área, América Latina y Caribe de la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos.

The Very Reverend Dr Peter Catt Chair, Anglican Church of Southern Queensland Social Responsibilities Committee Dean, St John’s Anglican Cathedral, Brisbane

Barbara Gerlach, Colombia Liaison, Justice and Witness Ministries, United Church of Christ

Margot Worfolk, Presidenta de la Junta Directiva, Red de Líderes Religiosxs de Chicago para América Latina

Emily Brewer y Fritz Gutwein, Co-directores de PPF (Presbyterian Peace Fellowship.)

Rev. Felipe Anderson, Ex-misionero pastor, Ibagué, Tolima, Iglesia Evangélica Luterana de América [USA]. Washington, DC

Rvda. Sarah Henken, Enlace Regional para los Países Andinos, Misión Presbiteriana Mundial Iglesia Presbiteriana (E.U.A.)

Jim Hodgson, Coordinador de Programa América Latina, Iglesia Unida de Canadá

Rachel Warden, KAIROS: Canadian Ecumenical Justice Initiatives

Rev. Vitalino Similox, Secretario General del Consejo Ecuménico de Guatemala

Obispo Medardo Gómez, Iglesia Luterana y presidente de Iniciativa pastoral por la Vida y la Paz del Salvador

Rev. Leonardo d. Felix, Director ALC Noticias. Buenos Aires. Argentina

Humberto M. Shikiya, Director General, Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio-CREAS

Rev. Roger Cabezas. Presidente. Fe y Santidad Misión Pentecostal de Costa Rica

Rev. Dan González Ortega, Rector Comunidad teológica de México y Secretario Ejecutivo de CETELA

Marcelo Leites, Secretario Regional, Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos en América Latina y el Caribe

Padre Dario Bossi – misionero comboniano – Brasil, Iglesia y Minería en América Latina

Joel Suarez, coordinar del Centre Memoria Martin Luther King de Cuba

Dora Arce Valentin, Ejecutiva de los programas de justicia y coparticipación de CMIR

Leonardo Astudillo Cervantes, Presidente, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Emperatriz Montalvo Chuma, Directora Ejecutiva, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Patricio Del Salto, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Nidia Arrobo Rodas, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Nelly Arrobo Rodas, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Gabriel Barriga, Fundación Pueblo Indio del Ecuador

Magdalena Pupiales, Presidenta, Centro de Formación de Misioneras Indígenas del Ecuador

Hervi Lara Bravo, Comité Oscar Romero de Chile

Jose Frias del Santo. Comité Oscar Romero de Chile

Luis Ma. Alman Bornes, Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires – Argentina

Geoffrey A. Black, General Minister and President, United Church of Christ

Anna-Lee Stangl; CSW Senior Advocacy Officer – Americas

P. Conrado Sanjur, Copedehupa, Sicsal, Panamá.

Miguel Angel Giménez Casado Comités Romero de Madrid, Madrid Red Internacional Iglesia y Minería Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero -SICSALRed Internacional Fe y Territorios.

Sean Clery, Edmundo Rice Centre, Sicsal, Australia.

Arnoldo Zenteno, S.J, Cristianos Nicaraguenses por los Pobres (CNP), Nicaragua

Rosa del Valle Aráoz de Machado, Cajamarca, Argentina Cristina Auerbach Benavides, Organización de Familias de Pasta de Conchos, México Movimiento Franciscano “Justicia y Paz” Bolivia.

Franciscans International –Bolivia

Hna Ana María Siufi, Hermanas de la Misericordia de las Américas, Comunidad América del Sur Central y Caribe.

Antonio Baños, Caritas de El Salvador. ICCO Cooperación

James Patton, Executive Vice President/COO, International Center for Religion & Diplomacy

Bruce Knotts, Director, United Nations Office, International

Hna Maria Ivers, Irlanda;

Joseba Barriola, Grupo MikelaGCzulo. Euskalerria País Vasco; Comité Óscar Romero de Vigo, España Firmada por su secretaria, Mª Olga Álvarez RED EUROPEA DE COMITES OSCAR ROMERO. GRUPO BELGA SOLIDARIO CON GUATEMALA

Yves Carrier, Québec, Coordinador de CAPMO Canadá

Gerardo Dure – Comite Oscar Romero Buenos Aires – Argentina

Gustavo Zarza – RR.II Corriente Nacional Emancipación Sur – Argentina

Osvaldo Acosta – Equipo d e Comunicación Presencia y Memoria – Argentina

Cora Grevisse – Comité Oscar Romero Moreno – Provincia de Buenos Aires – Argentina

Angelo García Rivera, Junta Directiva de REDES, Puerto Rico

Ramón Rivera, Junta Directiva de REDES, Puerto Rico.

Antonia Lozada Junta Directiva de REDES, Puerto Rico

Norma I. Báez Junta Directiva de REDES, Puerto Rico Yomaira Valenzuela Junta Directiva de REDES, Puerto Rico

María Jesús Mompó Junta Directiva de REDES, Puerto Rico

Héctor Lizardi Junta Directiva de REDES, Puerto Rico Sonia N. González, Junta Directiva de REDES,Puerto Rico;

Emilie Teresa Smith co-presidenta, SICSAL párroca, Iglesia Anglicana San Bernabé New Westminster, Colombia Británica Canada,

Red de Esperanza y Solidaridad. Diócesis de Caguas, Puerto Rico Mujeres para el Diálogo, México;

Comité Monseñor Romero; México;

Observatorio Eclesial México;

Secretariado Social Mexicano,México Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero -Sicsal-, México;

Movimiento de Solidaridad Nuestra América, México.

Luíza Virgínia Moraes pelo Comitê Dorothy, Belém Do Para, Brasil; Coordinadora Nacional Cristiana de Panamá

Héctor Gallego, CNCP-HG.

Hna Hersilia Carrascal, O.P, Venezuela. Hermanas de la Misericordia de las Américas – Equipo de Justicia del Instituto” Marcela Moreno, COMISION DE VIVENCIA FE Y POLÍTICA, Ecuador

Itziar Aldamendi Gomendio, Comité Mns. Oscar Romero de Madrid.

José Mª Caravantes COMITÉ MONS. ROMERO DE MADRID. “JS Alrededor de la Bahía” Red de los Comités Parroquiales de Justicia Social de la Diócesis Católica de Broken Bay, Sydney, Australia

Armando Márquez Ochoa: Secretario Ejecutivo del Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina: Monseñor Romero (SICSAL).

Víctor Palacios: Coordinación Ecuménica de la Iglesia de las y los Pobres de El Salvador (CEIPES)

José Salvador Gómez: Fundación Hermano Mercedes Ruiz (FUNDAHMER), El Salvador.

María Elena Sanabria: Articulación Nacional de Comunidades Eclesiales de Base de El Salvador.

Ana Guadalupe Hernández: Asociación Salvadoreña Para el Desarrollo Juvenil (Acción y Vida)

Miguel Zepeda Santos, Miembro del Equipo Coordinador, SICSAL El Salvador

Conrado Sanjur, COPODEHUPA, Panamá.

Mons. Hilton F Deakin, Obispo Emeritus de la Arquidiócesis Católica de Melbourne, Australia

Lai a Blauvet Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Betty Renner Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Kevin Ryan New York, New York, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Tanya Kew Blowmington, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Ellen M. Stelling Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Mary Siem Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Stacy Haatuedt, Mt. Prospect, IL., Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Pamela M. Captain Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Andreas Phayer Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Mona Stevens Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Janice M. Mamaham Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Lione Wroblesli Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Molly McMahun Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Raianne Hockeman Spring Valley, Mn, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Maeci Madam Oak Park, IL, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Janes H. King Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Shesley Rowley Apple Velley, MN, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Daw S Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Robin Euckson Rochester, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Diane Borg, Minessota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Jean Zawliovi, Owatoana, Minnesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Lucilli Collstrom, Minessota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Landa C. Gions, Aoustin, Minessota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Elcent H. Ooustin, Minessota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Mary Doucette, Rochester, Minessota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Eric Rose, Rochester Minesota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Kay H. Solyet, Austin, Minessota, Cojourner Sister of Saint Francis, Rochester, MN

Líderes religiosos de los EEUU apoyan al proceso de paz de Colombia

Líderes religiosos de los EEUU apoyan al proceso de paz de Colombia
el 18 de mayo, 2015

(Ingles abajo) Una declaración pública de 32 líderes de organizaciones y comunidades religiosas en los Estados Unidos apoyando avances en el proceso de paz de Colombia y instando asistencia del gobierno de los Estados Unidos para la implementación de una paz justa y duradera fue lanzado el Lunes, 18 de mayo, como parte de los Dias de Oración y Acción por la Paz en Colombia celebrado en los Estados Unidos y Colombia.

“Valoramos profundamente las señales de apoyo de la Administración de Obama para las negociaciones de paz de Colombia, incluido el nombramiento de un enviado especial para el proceso de paz “, dijeron los líderes religiosos de los Estados Unidos. “Apelamos a todos los miembros del Congreso de los EE.UU. a unirse en un apoyo bipartidista a la paz, y en un compromiso de acompañar a ciudadanos colombianos de todos los sectores que intentan implementar la paz con verdad y justicia”.

Los signatarios hacen “una urgente invocación al gobierno colombiano y a la guerrilla del ELN para establecer negociaciones serias, y a los Estados Unidos y a la comunidad internacional para estimular este importante paso. La paz sólo podrá alcanzarse plenamente cuando todos los actores en el campo de batalla busquen poner fin al conflicto”. Finalmente, la declaración destaca laimportancia de incorporar “las justas demandas de las víctimas de todos los actores armados —víctimas de las guerrillas, de los paramilitares y de las fuerzas armadas colombianas— por alcanzar la verdad y la justicia, y por establecer reparaciones significativas y exitosamente implementadas, así como garantías para que el brutal pasado jamás se repita”.

Para obtener más información, comuníquese con:
Charissa Zehr
AsociadaLegislativade Asuntos Internacionales, Comité CentralMenonitade los Estados Unidos en la OficinadeWashington D.C.
charissazehr@mcc.org

Lisa Haugaard
Directora Ejecutiva, Grupo de Trabajo para Asuntos Latinoamericanos (LAWG)
lisah@lawg.org

U.S. Faith Leaders Support the Colombian Peace Process
May 18, 2015

A statement signed by 32 leaders of faith-based organizations and religious communities from across the United States in support of the advancing peace process in Colombia, urging United States government assistance for the implementation of a just and lasting peace, was released on Monday, May 18th as part of a Days of Prayer and Action for Peace in Colombia celebrated in the United States and Colombia.

“We deeply value the Obama Administration’s increasing signs of support for the Colombian peace negotiations, including the appointment of a special envoy to the peace process,” said faith leaders from across the United States.  “We appeal to all members of the U.S. Congress to join in a bipartisan support for peace and to commit to accompany Colombians of all walks of life as they seek to implement peace with truth and justice.”

The signers “make an urgent appeal to the Colombian government and the ELN guerrillas to open serious negotiations and to the United States and international community to encourage this important step.  Peace can only be fully achieved when all actors on the battlefield seek to end the conflict.”   Finally, the letter emphasizes the importance of incorporating “the just demands of victims of all armed actors—victims of the guerrillas, paramilitaries and the Colombian armed forces—for truth, justice, meaningful and successfully implemented reparations, and guarantees that the brutal past will never be repeated.”

For more information, contact:
Rev. Michael Neuroth
Policy Advocate for International Issues, United Church of Christ’s Justice and Witness Ministries’ Office
NeurothM@ucc.org

Charissa Zehr
Legislative Associate for International Affairs, Mennonite Central Committee U.S. Washington Office
charissazehr@mcc.org

Lisa Haugaard
Executive Director, Latin America Working Group
lisah@lawg.org

Honorable Presidente Barack Obama y Distinguidos Miembros del Congreso de los EE.UU.:

En nuestra calidad de líderes de un amplio rango de organizaciones y comunidades religiosas a lo largo de los Estados Unidos, nos sentimos enormemente animados por los avances logrados en el proceso de diálogo de paz en Colombia. Nos alientan los recientes acuerdos alcanzados por las partes involucradas en el diálogo para eliminar minas antipersonales y rendir cuentas sobre las personas desaparecidas, las acciones emprendidas por ambas partes para reducir el conflicto, y la disposición de las partes involucradas en el diálogo para escuchar a una dramática variedad de valientes víctimas de la violencia perpetrada por todos los actores armados. Ahora, más que nunca, estamos convencidos de que este proceso ofrece una oportunidad histórica para poner fin a un conflicto que ha desplazado a más de seis millones de mujeres, hombres y niños, y en el cual han desaparecido más de 25,000 personas y han muerto más de 220,000 colombianos, siendo más del 80 por ciento de las víctimas civiles.

Apreciamos profundamente las cada vez mayores señales de la Administración Obama en apoyo del diálogo de paz en Colombia, incluyendo el nombramiento de un Enviado Especial para el proceso de paz, así como la visita del Vice-Presidente Biden en 2014 para dar realce a las negociaciones y para destacar los derechos de las víctimas del conflicto. Apelamos a todos los miembros del Congreso de los EE.UU. a unirse en un apoyo bipartidario a la paz, y en un compromiso de apoyo a ciudadanos colombianos de todos los sectores que intentan implementar la paz con verdad y justicia.

Mientras avanza el proceso de paz con la guerrilla de las FARC, hacemos una urgente invocación al gobierno colombiano y a la guerrilla del ELN para establecer negociaciones serias, y a los Estados Unidos y a la comunidad internacional para estimular este importante paso. La paz sólo podrá alcanzarse plenamente cuando todos los actores en el campo de batalla busquen poner fin al conflicto.

Aunque nos complacen los avances en el proceso de paz, sabemos que el camino por delante es difícil.  Tal como nos lo han indicado nuestros colegas colombianos: “No puede haber una verdadera reconciliación si no hay procesos de perdón entre enemigos (Mateo 18:21-22), de cuidadosa búsqueda de la verdad (Salmos 85:11), de justicia restauradora (Gálatas 6:1), y de reparación de las grandes heridas que resultan de más de 50 años de conflicto armado”. Invocamos a la Administración y al Congreso de los EE.UU. a incidir para que los negociadores colombianos incorporen las justas demandas de las víctimas de todos los actores armados —víctimas de las guerrillas, de los paramilitares y de las fuerzas armadas colombianas— por alcanzar la verdad y la justicia, y por establecer reparaciones significativas y exitosamente implementadas, así como garantías para que el brutal pasado jamás se repita. Este reto incluye abordar la grave exclusión social y política de las comunidades pobres y marginadas de Colombia, la cual contribuyó a alimentar el conflicto.

El gobierno de los Estados Unidos está utilizando el lenguaje de la paz – y ello es sumamente apreciado. Resulta también crucial que todas nuestras acciones y nuestra asistencia respalden la paz. En lugar de ayuda militar, la asistencia debe transformarse en apoyo para la implementación del acuerdo de paz, para atender las necesidades humanitarias, y para fortalecer las instituciones civiles. En una sociedad post-acuerdo de paz, las instituciones de justicia civil y la aplicación de la ley deben reemplazar a las fuerzas armadas en las zonas rurales colombianas, y las acciones de desarrollo deben ser lideradas por entidades civiles. Debe incrementarse la asistencia estadounidense hacia organizaciones de la sociedad civil que pueden ayudar a construir la paz en el terreno.

La asistencia de los EE.UU. debe también enfocarse en el retorno seguro y sostenible de tierras para personas desplazadas internamente y refugiados. Invocamos a los EE.UU. a defender y proporcionar financiamiento para programas de protección más efectivos para las comunidades de retornados, así como para defensores de los derechos humanos, miembros de sindicatos, comunidades afro-colombianas e indígenas, y grupos políticos que puedan participar en el proceso electoral una vez que se declare la paz. Debe recurrirse a la asistencia y la diplomacia estadounidenses para asegurar la plena implementación del Plan de Acción Laboral, suscrito antes de la firma del acuerdo de libre comercio; aún permanecen mayormente incumplidos los compromisos de este mecanismo con la protección de sindicalistas y la promoción del respeto a los derechos laborales.

Los fondos provenientes de los EE.UU. también deben apoyar sólidos mecanismos para buscar la verdad y la justicia, así como programas de desmovilización y reintegración, rehabilitación para combatientes menores de edad, programas para víctimas de la violencia sexual, educación sobre minas antipersonales y eliminación de las mismas, apoyo para familias de personas desaparecidas en cuanto a la búsqueda de sus seres queridos, y continuación de un robusto programa de derechos humanos. El gobierno de los EE.UU. puede contribuir a la búsqueda de la verdad sobre el conflicto, emitiendo una orden de alcance multi-agencias para desclasificar documentos de los EE.UU. para informar a una comisión de la verdad.

Del mismo modo que las partes en el conflicto se obligan a respetar los acuerdos de paz que surjan de las negociaciones, la comunidad internacional debe actuar para respetarlos también. Para los Estados Unidos, ello implicará respetar los acuerdos que se han logrado sobre políticas rurales y de drogas. Ello implica un mayor enfoque sobre desarrollo rural de pequeña escala con pequeños productores, y un enfoque en programas de desarrollo alternativo desarrollados con participación de los agricultores, en lugar de programas de fumigación aérea que destruyen los cultivos de alimentos esenciales y dañan el medio ambiente y la salud de las comunidades. Este cambio ofrece un enfoque más sostenible y efectivo para reducir la producción de drogas ilícitas y para fortalecer las comunidades rurales.

Paralelamente al desarrollo de la asistencia orientada hacia la paz, hay otras acciones que los Estados Unidos pueden tomar para ayudar a Colombia a construir la paz en el terreno. El gobierno de los EE.UU. puede instar al gobierno colombiano a desmantelar a los grupos sucesores de los paramilitares que siguen amenazando y dañando a las comunidades rurales y urbanas. Ello incluye investigar y procesar judicialmente a aquellos integrantes de las fuerzas armadas, la policía, autoridades civiles, terratenientes y empresarios colombianos que continúan instigando, ayudando y tolerando a estos brutales grupos. La paz sólo puede arraigarse plenamente cuando se aborden todas las diversas fuentes de la violencia.

Queremos advertir que al mismo tiempo que avanza el proceso de paz, se han incrementado las amenazas y ataques contra representantes de las víctimas, líderes del derecho a al tierra, líderes de grupos religiosos, defensores de los derechos humanos, dirigentes afro-colombianos e indígenas, y defensores de la pacificación. Ahora y después que se firme un acuerdo de paz, los Estados Unidos deben invocar al gobierno colombiano a denunciar estas amenazas y ataques, ofrecer mecanismos de protección y, lo que es más importante, garantizar que estas amenazas y ataques sean investigados y procesados judicialmente de manera oportuna y efectiva. Sólo puede alcanzarse la paz cuando todos los colombianos puedan ejercer y expresar sus derechos de manera libre y segura.

Finalmente, instamos a los Estados Unidos a reafirmar el papel de las asociaciones de víctimas, organizaciones religiosas y organizaciones de la sociedad civil para la construcción de la paz. Estas organizaciones pueden y deben jugar un papel vital en implementar y monitorear los acuerdos de paz, impulsar la reconciliación, prestar asistencia a las víctimas para reconstruir sus vidas, reintegrar a los ex-combatientes y reconstituir el tejido and social que la guerra ha desgarrado.

Urgimos a los Estados Unidos a asumir su obligación moral de ayudar a Colombia a construir una paz justa y duradera.

Rev. Geoffrey A. Black
General Minister and President, United Church of Christ

Rev. Mamie Broadhurst
Co-Moderator, Colombia Mission Network of the PC (USA)

J Ron Byler
Executive Director, Mennonite Central Committee U.S.

Sister Simone Campbell

Executive Director, NETWORK- A National Catholic Social Justice Lobby

Patrick Carola
Executive Director, Franciscan Action Network

Sr. Patricia Chappel
Executive Director, Pax Christi USA

Rev. Dr. John R. Deckenbak

Conference Minister, Central Atlantic Conference of the United Church of Christ

Rev. Elizabeth A. Eaton
Presiding Bishop, Evangelical Lutheran Church in America

Rev. Fritz Gutwein
Co-Director, Presbyterian Peace Fellowship

Lisa Haugaard
Executive Director, Latin America Working Group

Rev. Dr. Susan Henry-Crowe

General Secretary, General Board of Church and Society, The United Methodist Church

Nate Hosler
Director, Office of Public Witness, Church of the Brethren Secretary

Rev. Linda M. Jaramillo
Executive Director, Justice and Witness Ministries, United Church of Christ

Rev. Julia Brown Karimu
Co-Executive Global Ministries, President, Division of Overseas Ministries

Gerry Lee
Director, Maryknoll Office for Global Concerns

Dr. Eli S. McCarthy
Director of Justice and Peace, Conference of Major Superiors of Men

Reverend John L. McCullough

President and CEO, Church World Service

Rev. Dr. James Moos
Co-Executive Global Ministries, Executive Minister, Wider Church Ministries

Rev. Gradye Parsons
Stated Clerk of the General Assembly, Presbyterian Church (USA)

Fr. Antonio Ponce OMI
Director, Missionary Oblates of Mary Immaculate, Justice, Peace and Integrity of Creation office

Diane E. Randall
Executive Secretary, Friends Committee on National Legislation

Rev. Angel L. Rivera-Agosto
Latin America Area Executive, Global Ministries UCC/DOC

Rev. Kent Siladi
Conference Minister, Connecticut Conference United Church of Christ

Sandra Sorensen
Director, Washington Office of the United Church of Christ

Jean Stokan
Justice Team, Sisters of Mercy of the Americas

Sarah Thompson
Executive Director, Christian Peacemaker Teams

Rick Ufford-Chase
Co-Director, Presbyterian Peace Fellowship

Rev. Shannan Vance-Ocampo
Director of Colombia Programs, Presbyterian Peace Fellowship

Rev. Dr. Sharon E. Watkins
General Minister and President, Christian Church (Disciples of Christ)

Jim Winkler
General Secretary and President, National Council of Churches of Christ in the USA

Margot Worfolk
Board Chair, Chicago Religious Leadership Network on Latin America (CRLN)

Scott Wright

Executive Director, Columban Center for Advocacy and Outreach

Dear President Obama and Members of the U.S. Congress,

As leaders of a broad range of faith-based organizations and religious communities across the entire United States, we are greatly encouraged by the advances in the Colombian peace process. We are heartened by the recent agreements of the negotiating parties to remove land mines and to account for the disappeared, by actions from both parties to reduce ongoing conflict, and by the willingness of the negotiating parties to listen to a dramatic range of courageous victims of violence by all armed actors.  Now, more than ever, we are convinced that this process offers an historic opportunity to end a conflict that has displaced more than 6 million women, men and children, disappeared over 25,000 and killed more than 220,000 people, over eighty percent of whom were civilians.

We deeply value the Obama Administration’s increasing signs of support for the Colombian peace negotiations, including the appointment of a special envoy to the peace process and Vice President Biden’s 2014 visit highlighting the negotiations and the rights of victims of the conflict.  We appeal to all members of the U.S. Congress to join in a bipartisan support for peace and to commit to accompany Colombians of all walks of life as they seek to implement peace with truth and justice.

As the peace process with the FARC guerrilla advances, we make an urgent appeal to the Colombian government and the ELN guerrillas to open serious negotiations and to the United States and international community to encourage this important step.  Peace can only be fully achieved when all actors on the battlefield seek to end the conflict.

As we rejoice in advances for peace, we know that the road ahead is difficult.  As some of our Colombian colleagues have told us, “there can be no true reconciliation if there are no processes: of forgiveness among enemies (Matthew 18:21-22), of carefully seeking the truth (Psalm 85:11), of restorative justice (Galatians 6:1), and repairing the great wounds resulting from more than 50 years of armed conflict.”   We urge the Administration and Congress to press the Colombian negotiators to incorporate the just demands of victims of all armed actors—victims of the guerrillas, paramilitaries and the Colombian armed forces—for truth, justice, meaningful and successfully implemented reparations, and guarantees that the brutal past will never be repeated. This challenge includes addressing the severe social and political exclusion of Colombia’s poor and marginalized communities that contributed to fueling the conflict.

The United States government is speaking the words of peace–and that is most welcome.  It is also critical that all of our actions and assistance support peace. Instead of military aid, assistance should be transformed to support peace accord implementation, address humanitarian needs, and strengthen civilian institutions.  In a post-peace accord society, civilian justice and law enforcement institutions should replace the military in Colombia’s countryside, and development efforts should be civilian-led.  U.S. assistance should be increased to civil society organizations that can help build peace on the ground.

U.S. assistance should also focus on the safe and sustainable return of land for internally displaced persons and refugees.  We urge the United States to advocate and provide funding for more effective protection programs for returning communities, as well as for human rights defenders, union members, Afro-Colombian and indigenous communities, and political groups that may join the electoral process once peace is declared.  U.S. aid and diplomacy should be used to ensure full implementation of the Labor Action Plan, signed prior to the free trade agreement; its commitments to protect trade unionists and encourage respect for labor rights are still largely unfulfilled.

U.S. funding should also support strong truth and justice mechanisms, as well as demobilization and reintegration programs, rehabilitation for child soldiers, programs for victims of sexual violence, land mine education and removal, support for families of the disappeared in the search for their relatives, and the continuation of a robust human rights program. The United States government can contribute to the quest to establish the truth about the conflict by issuing an inter-agency order to declassify U.S. documents for a truth commission.

Just as the parties to the conflict will be bound to respect the peace accords that emerge, so too should the international community act to uphold them.  For the United States, that will include respecting the agreements that have been reached on rural and drug policy.  This calls for a greater focus on small-scale, farmer-led rural development and for a focus on alternative development programs built with farmers’ participation rather than aerial spraying programs, which destroy staple food crops and harm the environment and communities’ health.  This shift offers a more sustainable and effective approach to reduce illicit drug production and strengthen rural communities.

As well as developing peace-oriented assistance, there are other actions the United States can take to help Colombia build peace on the ground.  The U.S. government can urge the Colombian government to dismantle paramilitary successor groups that continue to threaten and harm rural and urban communities.  This includes investigating and prosecuting those members of the Colombian armed forces, police, civilian authorities, landowners and businesses that continue to aid, abet and tolerate these brutal groups.  Only when all the varied sources of violence are addressed can peace fully take root.

We wish to caution that as the peace process advances, threats and attacks against victims’ representatives, land rights leaders, faith leaders, human rights defenders, Afro-Colombian and indigenous leaders, and peace advocates have increased. Now and following a peace accord, the United States must call on the Colombian government to denounce these threats and attacks, provide protection and, most importantly, ensure that these threats and attacks are promptly and effectively investigated and prosecuted.  Peace can only be achieved when all Colombians can freely and safely exercise and express their rights.

Finally, we urge the United States to reaffirm the role of victims’ associations, faith organizations, and civil society organizations in constructing peace. These organizations can and should play a vital role in implementing and monitoring peace accords, advancing reconciliation, assisting victims to rebuild their lives, reintegrating former combatants and rebuilding the societal fabric that war has torn asunder.

We urge the United States to embrace its moral obligations to help Colombia build a just and lasting peace.

Rev. Geoffrey A. Black
General Minister and President, United Church of Christ

Rev. Mamie Broadhurst
Co-Moderator, Colombia Mission Network of the PC (USA)

J Ron Byler
Executive Director, Mennonite Central Committee U.S.

Sister Simone Campbell

Executive Director, NETWORK- A National Catholic Social Justice Lobby

Patrick Carola
Executive Director, Franciscan Action Network

Sr. Patricia Chappel
Executive Director, Pax Christi USA

Rev. Dr. John R. Deckenbak

Conference Minister, Central Atlantic Conference of the United Church of Christ

Rev. Elizabeth A. Eaton
Presiding Bishop, Evangelical Lutheran Church in America

Rev. Fritz Gutwein
Co-Director, Presbyterian Peace Fellowship

Lisa Haugaard
Executive Director, Latin America Working Group

Rev. Dr. Susan Henry-Crowe

General Secretary, General Board of Church and Society, The United Methodist Church

Nate Hosler
Director, Office of Public Witness, Church of the Brethren Secretary

Rev. Linda M. Jaramillo
Executive Director, Justice and Witness Ministries, United Church of Christ

Rev. Julia Brown Karimu
Co-Executive Global Ministries, President, Division of Overseas Ministries

Gerry Lee
Director, Maryknoll Office for Global Concerns

Dr. Eli S. McCarthy
Director of Justice and Peace, Conference of Major Superiors of Men

Reverend John L. McCullough

President and CEO, Church World Service

Rev. Dr. James Moos
Co-Executive Global Ministries, Executive Minister, Wider Church Ministries

Rev. Gradye Parsons
Stated Clerk of the General Assembly, Presbyterian Church (USA)

Fr. Antonio Ponce OMI
Director, Missionary Oblates of Mary Immaculate, Justice, Peace and Integrity of Creation office

Diane E. Randall
Executive Secretary, Friends Committee on National Legislation

Rev. Angel L. Rivera-Agosto
Latin America Area Executive, Global Ministries UCC/DOC

Rev. Kent Siladi
Conference Minister, Connecticut Conference United Church of Christ

Sandra Sorensen
Director, Washington Office of the United Church of Christ

Jean Stokan
Justice Team, Sisters of Mercy of the Americas

Sarah Thompson
Executive Director, Christian Peacemaker Teams

Rick Ufford-Chase
Co-Director, Presbyterian Peace Fellowship

Rev. Shannan Vance-Ocampo
Director of Colombia Programs, Presbyterian Peace Fellowship

Rev. Dr. Sharon E. Watkins
General Minister and President, Christian Church (Disciples of Christ)

Jim Winkler
General Secretary and President, National Council of Churches of Christ in the USA

Margot Worfolk
Board Chair, Chicago Religious Leadership Network on Latin America (CRLN)

Scott Wright

Executive Director, Columban Center for Advocacy and Outreach